Borges: Realidad vs. lo fantástico

Grupo: Jueves por la mañana, Integrantes: Daniel Guerra, Jorge Morales, Stephanie Figueroa, Sebastian Landolt

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Location: Buenos Aires, Argentina

12.27.2004

Tlön, Uqbar, Orbis Tertius



“Las palabras en Borges son espejos
que nos devuelven una realidad afantasmada.
La realidad es ficción, es ilusoria.”

Cristina Bulacio

Jorge Luis Borges es, sin duda alguna, uno de los más grandes exponentes de la literatura tanto sudamericana como internacional. Al terminar de leer los cuentos de este autor – cualquiera de ellos – uno queda con la sensación de que la realidad, tal como la experimentamos, no es de esa forma, creemos (al menos yo) que hay un “algo más” agazapado cerca de nosotros esperando por salir a trastornar el orden natural del devenir cotidiano. En este sentido, la lectura de las ficciones borgeanas, nos deja por lo menos un tanto paranoicos.

Bosquejo de la historia

Tlön, Uqbar, Orbis Tertius es uno de los principales cuentos en los que Borges nos muestra el esplendor de su cosmovisión en su totalidad; del mismo modo aflora conjuntamente una gran complejidad en lo que a símbolos, estrategias narrativas y elaboración del mundo fantástico.

El protagonista, en una larga tertulia con su amigo Bioy Caceres, conoce la referencia a la tierra de Uqbar, encontrada, gracias a la acotación de Bioy, en el volumen XLVI de la Angloamerican Cyclopaedia que poseía este último. Dicho descubrimiento no aparecería en ningún otro volumen XLVI de la misma enciclopedia. La literatura de Uqbar, tal como se describe en el artículo, es fantástica y narra los sucesos ocurridos en dos regiones: Mlejnas y Tlön.

El segundo descubrimiento que hace nuestro protagonista acontece en el año 1937 cuando un antiguo amigo del padre del conductor de nuestra historia llamado Herbert Ashe fallece.

Este, meses antes de su muerte, recibió desde Brasil el volumen XI de la primera enciclopedia de Tlön, el cual llevaba estampado en la primera página un óvalo azul con las palabras Orbis Tertius escritas en él.

En tanto el narrador intenta en vano, junto a un grupo de intelectuales, encontrar la procedencia de la invención de este imaginario planeta, las revistas irían divulgando paulatinamente la zoología y topografía de Tlön.

El protagonista por su parte nos ofrece temas que considera a bien difundirse, tales como: el concepto idealista del universo, las lenguas carentes de sustantivos simulados por verbos o adjetivos y la psicología (única disciplina, no ciencia).

En 1941 se descubre una carta en la que una sociedad secreta del siglo XVII dispone inventar un país. Hacia 1942 arrecian los hechos: la princesa de Faucigny Lucinge encuentra una brújula con el alfabeto de Tlön. Meses después un incógnito joven lanza un cono de metal del diámetro de un dado y de peso insoportable, cuya naturaleza se encuentra aún en cuestión y que en ciertas religiones de Tlön, es un símbolo de divinidad. En 1944 encuentran en Memphis cuarenta volúmenes de la Enciclopedia de Tlön.

En última instancia, el contacto con este planeta imaginario desintegra nuestro mundo: en las escuelas se enseña el conjetural idioma de Tlön y su historia, conllevando la desaparición de la que conocíamos como nuestra.

Literatura y creación literaria para Borges

Los estructuralistas definieron la literatura como un sistema de lenguaje diferente del lenguaje de la comunicación y con funciones específicas distintas. Borges elaborará su concepto de otra manera y marcara con esto su distanciamiento con los estructuralistas; planteará la literatura como reelaboración de la literatura. Dicha concepción no sólo la aplicara en la utilización del recurso de declarar fuentes verdaderas o apócrifas en citas o pies de página (recurso que por cierto le brinda el carácter de verosímil a su discurso ficcional), sino también la aplicara en lo que para el simboliza la creación literaria; la destreza para cortar, disponer y armar la hechura del relato, para ello uno se tendrá que basar en la relectura de viejos textos y la redisposición de los mismos.

Este punto resulta de vital importancia cuando se intenta comprender en su total dimensión, la estructuración del enorme panorama que representa la visión ficcional de Borges. Sin embargo, esta concepción de la literatura no sólo nos ayuda a aprehender la estructuración de su ficción, pues también entra en relación con el hecho de plantear al libro como una suerte de divinidad, como aquel ente que determinara nuestro devenir, marcara nuestra manera de conducirnos, como aquel capaz de explicarnos, de un modo u otro, sobre qué estemos parados. Borges juega de diversas maneras con esta idea, y en muchos casos la utiliza con la finalidad de satirizar la autoridad que los libros representan, para ponerla en tela de juicio y hacernos dudar de todo aquello que consideramos cierto.

Ejemplos claros de esta idea los encontramos, de la manera más clara y evidente, en Tlön..., en donde a partir de una simple página en un libro, el mundo se altera y transforma en el lugar imaginario planteado en la misma, y en La Biblioteca de Babel, en donde el universo son libros y los hombres se desviven por encontrar aquel que contenga a Dios, aquel que sea Dios.

Referencia a los símbolos operantes

La literatura de Jorge Luis Borges esta plagada de símbolos y elementos recurrentes que se encuentran agazapados a la espera de una mirada escrutadora que sea capaz de captar lo que estos traten de comunicar.

Carla Sagástegui nos menciona algunos de ellos en su Homenaje a Jorge Luis Borges:

- La relación entre divinidad y escritura anteriormente explicada
- El tiempo y sus posibilidades
- El tigre, que representa el ideal de su poesía: la palabra que da vida
- El espejo

Este último elemento es sobre el cual quisiera discurrir debido a su vital importancia en la crítica social de Borges.

El espejo y su importancia

Jaime Alazraki define la función de esta figura literaria de la siguiente manera: “funciona como un meta comentario que califica, modificando, los signos de la lengua”.

El espejo, en Borges viene a ser como un elemento unificador entre la realidad y lo fantástico, colocándolos en una situación de interdependencia. La simbiosis casi perfecta entre el mundo real y el de ficción es lo que en última instancia demarca los límites del espejo.

En el caso de Tlön la narración esta construida como un espejo, y la imagen en él reflejada no es sino, el reflejo mounstroso de nuestro propio universo de la cultural.

El mundo de la cultura Tlön es de antemano presentado como irreal, para persuadirnos luego de que el planeta ficticio en cuestión es el nuestro. Esta ficción de la mascara continúa actuando como ficción, pero a la vez da expresión a la realidad más honda del disfrazado.

Este cuento representa una imagen ubicua de nuestro mundo. La primera enciclopedia de Tlön es claramente según Alazraki, una aberración de la enciclopedia británica, o de cualquiera que pretenda resumir el universo de nuestra cultura.

Esta ficción de la máscara, como la denomina Alazraki, abre una infinitud de posibilidades de interpretación, debido a la finura con la que logra Borges trazar los límites entre verosimilitud e irrealidad, con el único propósito de cambiarnos los esquemas.

En lo personal, luego de leer este cuento, quede con la sensación muy marcada que el mundo que actualmente vivimos ha sido determinado del mismo modo a raíz de una enciclopedia apócrifa.

A primera vista, Borges resulta un simple escritor de ficciones, un escritor que no manifiesta ningún tipo de actitud política ni de crítica social, sin embargo, dicha visión es errada si se entiende a cabalidad la mecánica del espejo.

Breve idea de la problemática Borgeana

Jorge Luis Borges puso en tela de juicio, desde un inicio, el pensar metafísico tradicional, así como también el de la literatura.

Su crítica a la metafísica la puso de manifiesto debido a los siguientes puntos acotados por Cristina Bulacio:

- Es censurable en tanto esta sea dogmática, ya que constriñe el pensar.
- Critica la angustia metafísica, la experiencia de límites que guía su estructura como por un laberinto.
- La condición de la realidad como simple espectáculo de conocimiento (manifiesta a raíz de esto la hipótesis de: “el mundo es mi representación”).
- El reconocimiento de que “no se equivocan los sentidos sino el entendimiento”, con lo que Borges alude al peso de ciertas experiencias existenciales, unas personales, otras de sus personajes, en los que advierte los limites de la condición humana.

A lo largo de la extensa obra de este afamado autor podemos ver claramente plasmados ecos de los planteamientos filosóficos Nietzsche y Schopenhauer.

Y con la época, Borges fue testigo del surgimiento de la conciencia del peso de las estructuras lingüísticas sobre el pensar mismo, de modo tal que es el lenguaje el que condiciona al pensar. La coacción entre lenguaje y pensamiento no sólo es de carácter semántico, sino también estructural y gramatical.

Borges empezó a cuestionar desde sus inicios la existencia de verdades absolutas y la falsedad e inconsistencia del devenir fenoménico, lo cual, en última instancia, transforma la representación del objeto en ficción o sueño, quizás soñado por otro, como es el caso de las ruinas circulares.

Ficción Borgeana

Una de las premisas centrales de visión ficcional de Borges es la creencia de que este mundo ha sido únicamente el primer rudo ensayo de algún niño-deidad, quien después avergonzado lo abandonó debido a su pobre desempeño.

Pero la imposibilidad de penetrar en este esquema divino del universo no debe disuadirnos de bosquejar esquemas humanos, a pesar de estar consientes de que estos sean provisionales.
Cristina Bulacio nos dice que el de ficción es el concepto más proximo a lo inverosímil. Toda ficción es una creación de la imaginación y tambien es el efecto de fingir.

Una de las caracterizaciones más comunes de ficción es la de definirla como la acción de formar con la existencia de la realidad a la que se refiere el contenido proposicional. La ficción trabaja sobre la base de lo irreal, de lo que puede inventar el hombre con su imaginación alimentandola con extractos de su propia realidad cotidiana.

Borges teje la trama verosimil de una situación - el hecho de ser inverificables es lo que la cubre de un manto de verdad – lo que la abre hacia otros sentidos que se inicia en su propia escritura y la desbordan en direccion de los grandes cuestionamientos de la existencia.

Un recurso muy comun en la literatura de ficción, usados en distintas direcciones, es el de hacer verosímil lo irreal y hacer inverosímil lo real (tal es el caso de Tlön cuando al final del cuento nos deja con la sensación de que el nuestro es el mundo ficticio). Estos efectos implican la negación de una estructura de causalidad lógica, pero esto no es accidental dado que tras de esto se esconden intenciones, según Bulacio, como:

- Desestabilizar el sentido común del lector y borrar de modo radical los puntos de referencia del horizonte cotidiano.
- Traer a un primer plano el sin sentido y las paradojas del mundo, a fin de poner en evidencia la ambigüedad e imprecisión de la línea divisoria entre realidad y ficción.
- Construir un texto que genere significado de diversa índole pero sobretodo ambiguos.

El recurso utilizado en Tlön es el de hacer inverosímil cualquier acontecimiento de la realidad. Los hechos mentales han tejido una urdimbre de tal consistencia y realidad, que algunos indicios de su existencia llegan hasta el mundo de lo cotidiano infectándolo de irrealidad e introduciendo la duda al lector.

Realidad vs. lo fantástico

En Borges, como hemos dicho anteriormente lo inverosímil se instala y se apropia de la irrealidad, la moldea bajo el prisma de lo cotidiano y la trae a nuestra presencia.

Desde sus primeros libros Borges encuentra un distanciamiento insalvable entre pensamiento y realidad, esta distancia es establecida porque lenguaje y pensamiento no se adecuan totalmente a una realidad externa y preexistente.

Hemos de acotar que la ficción de este autor es muy profundiad y nos deja perplejo en mucho sentidos, pero lo que si se sabe es que la ficción, sobre todo la de Borges, alienta la creación de nuevos universos que, si bien puede tener visos de irrealidad, un día, inesperadamente se encuentren mezclados con utensilios de nuestra vida cotidiana.

Lo que pretendemos señala a través de este trabajo es la importancia de permitir que la irrealidad o lo inverosímil penetre en nuestra vida cotidiana, porque solo asi escaparemos de la neurosis que nos agobia día a día. Además pretendemos recordar que no solamente el contacto con lo fantástico nos hace más humanos, sino también que gracias a esto el ser humano evoluciona. De no ocurrir esto así, quizás el hombre nunca hubiese llegado a volar.
Sebastian Landolt
BIBLIOGRAFIA
Carla Sagastegui, Homenaje a Jorge Luis Borges (1899-1986),1999.
Jaime Alazraki, Versiones, Inversiones, Reversiones, 1977.
Jaime Alazraki, Jorge Luis Borges,1971.
Cristina Bulacio, Los espantos de la razón de Jorge Luis Borges, 2003.
Jorge Luis Borges, Ficciones, 1995.

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